Queremos producir vinos equilibrados y longevos trabajando al estilo 'château', creando un único gran vino que refleje la complejidad de este territorio también único. Para ello, el primer paso es el respeto del equilibrio propio de la naturaleza. Tenemos un clima complejo entre influencias mediterráneas y atlánticas, y una geología también muy compleja y muy ventajosa para el cultivo de las vides. Todo eso tenemos que ser capaces de expresarlo a través de nuestros vinos.



Asentado sobre una rotura geológica de gran complejidad mineral y un suelo calcáreo arcilloso que mantiene la humedad durante todo el año.
Mantenerla saludable es fundamental para producir un gran vino. Seguimiento nutricional y control absoluto durante todo el año.
Estamos certificados en Producción Integrada, promoviendo una viticultura limpia y respetuosa. De hecho, nuestros viñedos acogen una comunidad de abejas, una muestra viva de nuestro compromiso con la Naturaleza.
Durante todo el año mantenemos un seguimiento y control científico y analítico de todo el proceso. De la tierra y el suelo, de las uvas y su maduración, de la elaboración, del vino y de su crianza hasta el embotellado.
Comienza con la floración. En el viñedo se eliminan las uvas desiguales y tras la vendimia, doble selección manual: racimo y grano a grano.
Control de rendimientos durante todo el año. La estructura, el cuerpo de nuestros vinos, proviene de una concentración natural.
Elaboración muy clásica y tradicional con el hormigón como protagonista. Vinificación por parcelas, lo que permite un seguimiento enológico de cada finca por separado durante todo el proceso.
Tinto: crianza de 15 meses en barricas de roble francés de diferentes bosques, que solo se utilizan durante 3 años, y trasiego meticuloso de barrica a barricas para un buen seguimiento. Blanco: fermentación y crianza sobre lías durante 6 meses, en barricas nuevas de roble y acacia y huevos de granito.
Catas continuas durante el proceso de elaboración para afinar y definir el ensamblaje final. En el caso de los tintos, la cata decidirá en última instancia qué parcelas se destinan a El Sacramento o a Caminos de Sacramento, cuya elaboración se lleva a cabo exactamente igual buscando la homogeneidad y el equilibrio.
Tras extraer lo mejor de la materia prima, durante la crianza vamos ensamblando los diferentes vinos progresivamente en una proporción idónea buscando el equilibrio. Para este delicado trabajo contamos con la colaboración de Eric Boissennot, enólogo de primer nivel afincado en la zona del Medoc (Burdeos).
