
Viñas Leizaola adquirió la propiedad de El Sacramento en marzo de 2011. Leizaola, oriundo de Gipuzkoa, es el apellido de la familia materna del actual propietario -Etienne Cordonnier- quien, con este proyecto, ambiciona volver a sus raíces familiares. Su deseo es proponer un vino que refleje la educación vinícola profesional de la familia Cordonnier, que lleva trabajando desde hace tres generaciones como agente de numerosos vinos de categoría mundial.
Rioja Alavesa es ese magnífico territorio que lleva siglos elaborando vino de calidad y donde la naturaleza se expresa libremente a través de él.
La variedad autóctona base de nuestros vinos, a los que aporta toda su elegancia. Es la que mejor se adapta y transmite la complejidad de esta tierra.
Según las actas de la Santa Cofradía de El Sacramento, en el siglo XVII ya se producía vino en la finca del mismo nombre en los alrededores de Laguardia.
Selección durante todo el ciclo vegetativo de la vid y en cada finca tras el aclareo. Antes de entrar en bodega, selección manual y grano a grano por vibración.
22 hectáreas en propiedad alrededor de la bodega que forman un mosaico de parcelas que se tratan y elaboran por separado buscando la identidad del terroir.
Nuestra filosofía del terroir surge de la combinación natural entre tres factores fundamentales: el suelo, el clima y el trabajo del hombre.

PROPIETARIO
JEFE de VITICULTURA
ELABORACIÓN
VITICULTORES
Rioja Alavesa goza de un clima muy favorable para la elaboración de vinos finos debido a un comportamiento muy complejo a lo largo del año bajo influencias Atlánticas y Mediterráneas alternativamente, que dota a nuestros vinos de profundidad y elegancia.
A esta complejidad se une la provocada por un entramado de diferentes terruños que crean un mosaico de parcelas con características geológicas muy diversas. Todo ello, debe transmitirse a nuestros vinos.
La Finca El Sacramento, por su ubicación idónea, ofrece el equilibrio necesario para elaborar un gran vino, al que se le dedica un trabajo esmerado. Es un entorno con excepcionales vistas y un gran terruño vitícola.
Se encuentra en el límite de una rotura geológica y sus suelos y subsuelos arcilloso-calcáreos son capaces de regular la alimentación hídrica del sistema radicular del viñedo. Tiene abundante materia orgánica y su composición es perfectamente equilibrada desde el punto de vista mineral.
Aquí es donde ocurre la magia del terruño. El vino es su expresión única.